Lo que el plástico hace bien
Seamos honestos: el macetero de plástico es económico de comprar, ligero de manipular y está disponible en todas partes en formatos estandarizados. Para una instalación efímera o una prueba sin compromiso, resulta útil. Esa es su ventaja, y también su límite: está diseñado como un consumible, no como un elemento de acondicionamiento.